14 de jul de 2011

falsos amigos II

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ricardo bada relata um caso muito divertido de um falso amigo que pegou nosso grande antônio callado:
Ahora bien, la historia más linda de las dos es una que me pasó personalmente cuando estaba chequeando las traducciones al alemán de García Márquez, por un común acuerdo del autor, la editorial y la traductora. Fue con El amor en los tiempos del cólera, y recuerdo que unos días antes de enfrentarme con los primeros capítulos de la traducción, tuvo lugar la Buchmesse, la feria del libro de Fráncfort, y allí, en el pabellón brasileño, descubrí un ejemplar de O Amor nos Tempos de Cólera, la novela de Gabo, traducida por otro gran novelista, Antonio Callado. Y me dije que sería bueno tenerlo a mano al estar chequeando la traducción de Dagmar Ploetz, buena amiga mía, para mirar las soluciones de Callado cuando ella y/o yo estuviésemos en dudas. ...
Dagmar Ploetz ... en este caso se limitó a subrayar una palabra y a poner varios signos de interrogación detrás:
Allí estaban las autoridades sin más protección contra el sol que los paraguas de diario, estaban las escuelas primarias agitando banderitas al compás de los himnos, las reinas de la belleza con flores achicharradas y coronas de cartón de oro, y ¿¿la papayera?? de la próspera población de Gayra, que era por aquellos tiempos la mejor de la costa Caribe.

¿Qué caramba era una «papayera»? Tampoco yo lo sabía entonces, pero releí el párrafo, hice mi composición de lugar (autoridades, escolares agitando banderitas al compás de los himnos, etc.) y me dije que debía de ser la banda de música. Seguro de que era eso, miré la traducción de Callado, donde decía:

Lá estavam as autoridades que só tinham como proteção contra o sol os guarda-chuvas do dia-a-dia, as escolas primárias agitando bandeirolas ao compasso dos hinos, as rainhas de beleza com flores esturricadas e coroas de papelão dourado, e gente da plantação de mamão da próspera localidade de Gayra, naqueles tempos a melhor da costa Caribe.

Me dije que fuera lo que fuese una papayera, con toda seguridad había algo que sí que no era: la gente de la plantación de papaya. Así es que llamé a Pacho Zumaqué, uno de los mejores compositores colombianos, y a la sazón agregado cultural en la embajada en Bonn, y el buen Pacho, que es de Montería, o sea, costeño, de la zona donde se desarrolla la novela de Gabo, a mi pregunta de qué era una papayera me contestó con una expresión que jamás olvidaré: «Un combo de chupacobres». O sea, lo que en alemán se traduciría como Blaskapelle, una banda de música compuesta de instrumentos de viento.
a íntegra do artigo está aqui.

imagem: google images
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2 comentários:

  1. O pior com esta "papayera" dos demônios é que nem em dicionários da própria língua, como o Maria Moliner ou o da Real Academia, se encontra esta acepção regionalíssima (e portanto não dicionarizada).
    E olha que mesmo o esforço por extrair do contexto o sentido não ajudou muito nosso grande Callado, pois não seria nada incomum imaginar um cortejo de plantadores de mamão num desfile do tipo descrito.
    Menos ainda se encontra o particularíssimo "chupacobres".
    Num caso destes, só mesmo o autor para ajudar (ainda mais em tempos pré-internet (hoje basta digitar "papayera" e logo vêm várias entradas com "papayera colombiana").

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  2. olá, bárbaro: sim, sem dúvida! bom que a tradutora alemã tivesse um suporte hispânico que por sua vez também teve a sorte de encontrar um local, ainda por cima músico! e nisso tb internet é fantástico - fazer tradução hoje tem mil vezes mais recursos do que antes da internet. imagine só...

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